En la estación de tren de Zagreb, la capital de Croacia, me dió igual que no se permitiera el paso de animales, la prohibición de comer helados y usar el movil, pero lo que realmente me molestó es que no me dejaban entrar con pistola.

Por supuesto, la tuve que dejar fuera, junto a mis granadas de mano. Se ve que como quieren entrar en Europa, ya están poniendose al dia en cuanto a buenas maneras en la estaciones de ferrocarril. :-)