Tenian razón los que decían que imponía un poquito empezar a escribir en la Moleskine. A mi me ha costado casi un día atreverme a empezarla. No se me ha ocurrido mejor manera que comenzarla con una de mis citas preferidas, de Bernard Shaw,que escuché hace unos años por primera vez en una conferencia de Jorge Cortell sobre lo absurdo de la Propiedad intelectual.

Aquí os muestro cuán terrible ha sido la perpetración:

Estrenando la Moleskine